Little Brown Jug Brass y el brillo de la estrella del norte
- Diana

- 20 nov
- 2 Min. de lectura

Hay canciones que no solo se escuchan, sino que se sienten como un abrazo a la memoria. “My North Star Home”, el nuevo sencillo de la agrupación canadiense Little Brown Jug Brass, es una de esas piezas que logran transformar la nostalgia en un acto de celebración íntima. Con la voz y la pluma de la reconocida artista métis Ashley Ghostkeeper, el tema se convierte en un viaje emocional hacia la raíz familiar, hacia la figura del abuelo que, como una estrella del norte, sigue iluminando el camino incluso después de su partida.
La banda, originaria de Calgary, Alberta, es conocida por su espíritu colaborativo y su capacidad de reinventar el sonido del bronce con una energía que oscila entre el jazz festivo y las raíces más profundas de la música popular. Su trayectoria está marcada por premios y reconocimientos, desde el Outstanding Jazz Combo en el Alberta International Band Festival hasta el Outstanding Soloist Award en el Lionel Hampton Jazz Festival. Pero más allá de los galardones, lo que distingue a Little Brown Jug Brass es su compromiso con la comunidad y su habilidad para convertir cada presentación en un acto de conexión.
En “My North Star Home” esa conexión se vuelve personal y universal al mismo tiempo. Ghostkeeper escribe desde la perspectiva de su madre, evocando la pérdida de un padre a temprana edad. La canción no se limita a narrar el dolor, sino que lo transforma en un canto de resiliencia. La metáfora de la estrella del norte funciona como guía y consuelo, recordando que incluso en la ausencia hay presencia, que la memoria puede ser un faro en la oscuridad.
Musicalmente, el tema es un encuentro entre la calidez de la voz de Ghostkeeper y la riqueza instrumental de la banda. Los metales no irrumpen con estridencia, sino que acompañan con elegancia, creando un colchón sonoro que sostiene la intimidad de la letra. Hay momentos en que la música parece respirar junto a la voz, como si cada acorde estuviera atento a no romper la delicadeza del relato. Esa sensibilidad convierte la canción en un espacio seguro para el oyente, un lugar donde la emoción puede desplegarse sin miedo.
Lo fascinante de Little Brown Jug Brass es su capacidad de moverse entre la fiesta y la contemplación. El Calgary Herald los describió como un grupo que “trae la fiesta” con su mezcla de jazz funk y raíces reinventadas, pero aquí demuestran que también saben construir paisajes sonoros cargados de ternura y profundidad. Esa versatilidad es la que los mantiene relevantes y auténticos en un panorama musical saturado de fórmulas pasajeras.
“My North Star Home” no es solo un sencillo, es un testimonio de cómo la música puede honrar la memoria y al mismo tiempo abrir caminos hacia adelante. Es una invitación a recordar a quienes nos guiaron y a reconocer que, aunque la vida sigue, su luz permanece. Para quienes buscan descubrir sonidos nuevos y genuinos, este tema es una oportunidad de encontrarse con una banda que sabe combinar virtuosismo, emoción y humanidad en cada nota.










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