Bajo eléctrico pasivo vs. activo: ¿Cuál es la mejor opción para ti?
- Leonardo

- 6 jun
- 2 Min. de lectura

Cuando comienzas a explorar el mundo del bajo eléctrico, una de las primeras decisiones que tendrás que tomar es elegir entre un bajo pasivo o activo. Aunque ambos tienen aspectos en común, sus diferencias pueden influir significativamente en tu sonido y estilo. Aquí te explicamos de manera sencilla para que tomes la mejor decisión.
1. ¿Qué significa que un bajo sea pasivo o activo?
La diferencia principal radica en el sistema de electrónica que utiliza cada uno:
Pasivo: Funciona sin necesidad de una batería y utiliza exclusivamente la señal de las pastillas para producir sonido.
Activo: Cuenta con un preamplificador interno, alimentado por una batería, lo que permite tener mayor control sobre el tono y la salida.

2. Características principales de un bajo pasivo
Sonido clásico y natural: Los bajos pasivos tienden a tener un tono cálido y orgánico. Son ideales para géneros como el rock clásico, blues y jazz.
Controles simples: Por lo general, ofrecen perillas básicas para volumen y tono.
Sin baterías: No requieren una batería, lo cual es práctico para no preocuparte por reemplazarla.
Dinámica: El sonido depende de la fuerza con la que toques las cuerdas, lo que brinda una respuesta más expresiva.
Ejemplo de bajos pasivos populares: Fender Precision Bass y Fender Jazz Bass.
3. Características principales de un bajo activo
Mayor versatilidad tonal: Gracias a su preamplificador, puedes ajustar con precisión los graves, medios y agudos.
Salida más potente: Los bajos activos suelen tener un volumen más alto, lo que ayuda en presentaciones en vivo.
Sonido moderno: Su tono es brillante y detallado, perfecto para géneros como funk, metal y pop.
Dependencia de la batería: Necesitan una batería (generalmente de 9V) para funcionar. Si se agota, el bajo deja de producir sonido.
Ejemplo de bajos activos populares: Music Man StingRay y algunos modelos de Ibanez SR.

4. ¿Cómo elegir el bajo adecuado para ti?
Si eres principiante, considera lo siguiente:
Pasivo: Es ideal si prefieres un sonido clásico, tocas géneros tradicionales o buscas simplicidad.
Activo: Opta por uno activo si quieres versatilidad tonal, mayor control sobre el sonido y tocas géneros modernos.
5. Cuidado y mantenimiento
En un bajo activo, siempre ten baterías de repuesto.
Para ambos tipos, mantén las pastillas limpias y utiliza cables de buena calidad para evitar pérdida de tono.
Elegir entre un bajo pasivo y uno activo depende de tus preferencias musicales y necesidades como músico. Ambos son excelentes opciones, y lo importante es que encuentres aquel con el que te sientas más cómodo y disfrutes de tocar.










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