Boris Mosso: la urgencia de “Tocando el cielo”
- Diana

- hace 11 horas
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Hay canciones que parecen escritas para capturar un instante de vértigo, ese momento en que la vida se acelera y las expectativas pesan más que el aire. “Tocando el cielo”, tercer lanzamiento del proyecto Interluz de Boris Mosso, es exactamente eso: un tema directo, intenso y sin respiro que combina la crudeza del indie rock con una energía oscura y épica.
Desde el primer golpe de batería, la canción avanza con determinación. Las guitarras al frente y un bajo poderoso empujan el track hacia adelante, mientras capas de electrónica y texturas tipo Hammond añaden profundidad sin suavizar su filo. El resultado es un sonido que recuerda tanto a la épica de Héroes del Silencio como a la tensión contemporánea de Arctic Monkeys, pero con una identidad propia que se consolida en cada nuevo lanzamiento de Interluz.
La letra funciona como crítica a la obsesión por alcanzar un “cielo” que simboliza éxito y expectativas irreales. Mosso canta con urgencia, con actitud, como si cada verso fuera un recordatorio de lo rápido que pasa la vida cuando se persigue lo intangible. Esa mezcla de intensidad sonora y mensaje lúcido convierte a “Tocando el cielo” en un manifiesto contra la prisa y la ambición desmedida.
El proyecto Interluz ha ido ganando terreno con cada publicación, consolidando una línea artística consistente y reconocida por curadores de plataformas. Con este tercer lanzamiento, Boris Mosso confirma que su propuesta no es pasajera: es un camino en construcción, con una identidad sonora clara y un horizonte internacional.
Para quienes disfrutan descubrir música nueva y auténtica, “Tocando el cielo” es una invitación a dejarse arrastrar por un rock que no se detiene, que cuestiona y que vibra con fuerza. Es la prueba de que Mosso está creando un espacio propio dentro del panorama alternativo en español, donde la emoción y la crítica se funden en un mismo pulso.










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