Brookhouse y “American Sounds”: música para quienes habitan en el cruce de culturas
- Diana

- 18 jul
- 2 Min. de lectura

En un debut que no busca agradar a todos, sino ser fiel a una historia muy personal, el artista norteamericano "Brookhouse" entrega “American Sounds” como primer sencillo de su EP, es una carta de presentación sonora que refleja lo que significa crecer entre dos mundos. Para oyentes curiosos, especialmente aquellos que encuentran identidad en la pluralidad, esta canción es más que una mezcla de estilos: es una reflexión con ritmo.
El núcleo de “American Sounds” no se encuentra únicamente en sus arreglos musicales, sino en la historia que lo impulsa. La familia de "Brookhouse" abandonó Cuba como refugiados el 5 de julio de 1965, y desde entonces su legado ha viajado a través de generaciones, moldeando identidades entre fotos desvanecidas y silencios culturales. "Brookhouse", hijo de un cubano-americano y nacido en Virginia, se ha movido entre códigos, idiomas y expectativas, encontrando en la música el espacio donde esas tensiones pueden convivir.
El resultado es una canción que no embellece la experiencia multicultural, la confronta y que invita al oyente a reconocerse en sus propias contradicciones. ¿Hasta qué punto se diluye la herencia cuando tratamos de encajar? ¿Qué se pierde al silenciar lo propio?
“American Sounds” es exactamente lo que su título sugiere: una reinterpretación del sonido estadounidense como algo no homogéneo, sino hecho de fragmentos, raíces y pulsos diversos. La canción fusiona rock con latin jazz, Americana, funk y guiños globales que van desde el flamenco hasta el blues del desierto. Esto no es una colección de géneros, es un mapa emocional.
Lo más interesante es cómo "Brookhouse" articula esa fusión: sin caer en la exageración o el pastiche. Todo fluye con naturalidad, como si cada estilo representara un estado de ánimo, una etapa de crecimiento, una parte de sí mismo que no puede vivir separada. El resultado es una sonoridad acogedora, envolvente, ideal para playlists que buscan lo nuevo sin perder lo auténtico.
“American Sounds” se alinea con artistas que han sabido transitar entre géneros sin perder voz propia, como Santana, Hozier, Dave Matthews, Khruangbin, pero "Brookhouse" propone algo diferente, una exploración íntima de la identidad multicultural como experiencia cotidiana. No hay grandilocuencia ni nostalgia artificial, sino una mirada sincera sobre lo que significa no pertenecer por completo a ningún lugar.
Es una canción que puede sonar en radios, aparecer en reels, adornar escenas cotidianas, pero cuyo verdadero impacto reside en su capacidad para contar una historia que muchos viven y pocos articulan. No solo es música, es una afirmación: lo que nos hace distintos no nos fragmenta, nos expande.










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