DESU TAEM: un rugido familiar que no pide permiso
- Diana

- 21 nov 2025
- 2 Min. de lectura

Hay bandas que te sacuden por su virtuosismo, otras por su estética, y algunas, las más raras, por su descarada autenticidad. DESU TAEM pertenece a esta última categoría. Este dúo norteamericano, formado por Shan (el padre) y Nick (el hijo), no se presenta como una banda más. Se autodefinen como Savage Retro Rock, y vaya si lo cumplen. Su música es una inmersión total, una “full immersion” en distorsión, sarcasmo y catarsis emocional. Pero más allá del ruido bien ejecutado, hay una historia que se siente viva, cruda y profundamente humana.
“Pile of Shit on the Carpet” es uno de esos temas que no se olvidan fácilmente. Desde el título, que parece una provocación deliberada, hasta la ejecución, que es puro desgarro eléctrico, el track se planta como un manifiesto de incomodidad. No busca agradar. Busca decir. Y lo dice todo con una mezcla de riffs ásperos, batería sin concesiones y una voz que no canta: escupe, reclama, se desahoga.
La canción arranca con una guitarra que parece haber sido grabada en el sótano de una casa suburbana, con el amplificador al borde del colapso. Hay algo casi punk en la actitud, pero con una estética retro que recuerda a los días más salvajes del garage rock. Shan, el padre, aporta una madurez ruidosa, una especie de sabiduría distorsionada que se mezcla con la furia juvenil de Nick. Juntos crean una tensión que no se resuelve, y eso es lo que la hace tan poderosa.
La letra, aunque aparentemente vulgar, es una metáfora brutal sobre lo que se deja atrás, lo que se ignora, lo que se acumula en las esquinas de la vida emocional. “Pile of Shit on the Carpet” no habla de suciedad literal, sino de las heridas que nadie limpia, de los conflictos que se esconden bajo la alfombra hasta que apestan. Es un grito contra la negación, contra la domesticación de la rabia.
Lo que hace especial a DESU TAEM no es solo su sonido, sino su dinámica familiar. Hay algo profundamente conmovedor en ver a un padre y su hijo canalizar sus demonios en forma de música. No hay filtros, no hay pretensión. Solo dos generaciones enfrentando el caos con guitarras y sinceridad. En tiempos donde la industria musical parece obsesionada con la perfección y el algoritmo, DESU TAEM aparece como un recordatorio de que la imperfección también puede ser arte.
Para quienes buscan música que no se maquilla, que no se disculpa, que se siente como una conversación incómoda pero necesaria, este dúo es una joya escondida. “Pile of Shit on the Carpet” no es para todos, y eso está bien. Es para quienes están dispuestos a escuchar con el estómago, no solo con los oídos.
TAEM no quiere gustarte. Quiere que sientas. Y lo logra.










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