Eylsia Nicolas y “A Beautiful Mess”: Una travesía sonora entre caos, redención y autenticidad
- Diana

- 7 sept
- 2 Min. de lectura

En un mundo donde la música suele encasillarse por géneros y fórmulas, Eylsia Nicolas emerge como una figura profundamente singular. De ascendencia irlandesa y filipina, su historia es tan improbable como inspiradora: campeona juvenil de tenis internacional, ejecutiva discográfica, presidenta universitaria… y finalmente, artista renacida. Su vida no ha seguido una línea recta, y tampoco lo hace su música.
Tras una grave condición médica que afectó su voz durante la pandemia, Eylsia recurrió a tecnología de reconstrucción sonora y un toque de inteligencia artificial para recuperar su timbre original. Pero lo que volvió no fue solo una voz: fue una nueva forma de expresión. Su agradecimiento a los médicos y científicos que la ayudaron se filtra en cada nota, cada frase, cada silencio.
“A Beautiful Mess”: el arte de abrazar lo imperfecto Su sencillo más reciente, A Beautiful Mess, no es solo una canción. Es una declaración. Es el tipo de tema que no se puede escuchar de fondo: exige atención, vulnerabilidad, y una disposición a dejarse tocar por lo que no se puede explicar fácilmente.
La canción se aleja de sus raíces en el country espiritual para explorar un terreno más híbrido, donde el R&B inicial se disuelve en una atmósfera introspectiva y sin género definido. La producción es sobria pero emocionalmente cargada, con arreglos que no buscan impresionar, sino acompañar. La voz de Eylsia, reconstruida, sí, pero más humana que nunca, navega entre susurros y confesiones, como si cada palabra estuviera escrita en el reverso de una cicatriz.
A Beautiful Mess es una meditación sobre el desorden de la vida. No hay moraleja fácil, ni redención instantánea. Hay aceptación. Hay belleza en lo roto, en lo que no se puede arreglar del todo.
Musicalmente, la canción se apoya en progresiones suaves, casi cinematográficas, que recuerdan a bandas sonoras de películas independientes. No hay grandes crescendos, pero sí una tensión constante entre lo íntimo y lo universal.
Vocalmente, Eylsia no canta para demostrar, sino para compartir. Su fraseo tiene una cualidad conversacional, como si estuviera contándote algo que no ha dicho a nadie más.
Si eres de los que exploran playlists en busca de algo que te haga detenerte, pensar, sentir… A Beautiful Mess es para ti. No es música para todos los gustos, pero sí para todos los corazones que han conocido el caos y han aprendido a encontrarle sentido.
Eylsia no está interesada en seguir tendencias. Está interesada en seguir verdades. Y eso, en una industria que a menudo premia lo predecible, es revolucionario.










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