top of page
revistasitio.png

Peggy James y “There Must Be Gold”: una elegía dorada desde las raíces del alma

ree

En el vasto paisaje de la música Americana, donde lo auténtico a menudo se diluye en fórmulas, Peggy James se mantiene como una voz que no solo canta, sino que revela. Su tema “There Must Be Gold” no es una canción más en su discografía: es una declaración emocional, una búsqueda espiritual, una plegaria envuelta en melodía. Para quienes disfrutan descubrir música que no se conforma con sonar bien, sino que busca decir algo verdadero, este track es una joya que brilla con luz propia.


Nacida en Milwaukee pero formada en el suroeste de Estados Unidos, James lleva en su ADN musical el contraste entre el frío urbano y el calor árido. Esa dualidad se traduce en una estética sonora que mezcla el twang del country con la introspección del folk y la sensibilidad del pop alternativo. En “There Must Be Gold”, esa mezcla alcanza una expresión particularmente conmovedora: la canción opta por una melancolía de raíz appalachiana, con un tempo contenido y una atmósfera que parece suspendida en el tiempo.


Vic Span, en la batería, aporta una base rítmica que no interfiere, sino que acompaña. Su toque es discreto pero firme, como si marcara el paso de alguien que camina con el corazón pesado pero decidido. La producción, a cargo de Jim Eannelli, permite que cada elemento respire, que la voz de Peggy se eleve sin obstáculos, que el silencio entre frases tenga tanto peso como las palabras mismas.


Desde el primer verso “I will always try / To live up to you” Peggy James establece el tono emocional del tema. No hay dramatismo impostado, no hay exageración. Lo que hay es una sinceridad que se filtra en cada nota. Su voz, clara y dulce, se quiebra sutilmente en los momentos justos, como si el dolor estuviera contenido pero nunca ausente. Al final, cuando repite “I will always love you / Always love you / Always love you”, no es solo una frase: es una promesa, una despedida, una confesión.


Hay algo profundamente cinematográfico en esta canción. No por su producción, sino por su capacidad de evocar imágenes: una carretera solitaria, una carta sin enviar, una mirada que no se olvida. Es música que no necesita videoclip porque ya lo proyecta en la mente del oyente.


Con cinco álbumes a su nombre y una trayectoria que incluye presentaciones en Nashville, Austin y Chicago, Peggy James ha demostrado que su eclecticismo no es dispersión, sino riqueza. Desde sus primeras colaboraciones con Mike Hoffmann hasta sus trabajos más recientes con Eannelli, ha sabido mantener una coherencia emocional que trasciende géneros. “Paint Still Wet”, su quinto álbum, es prueba de ello: un recorrido por baladas, pop-rock y Americana que nunca pierde el hilo narrativo.


En “There Must Be Gold”, esa narrativa alcanza una de sus cumbres. Es una canción que no busca respuestas, sino que honra las preguntas. Que no ofrece soluciones, pero sí consuelo. Que no grita, pero tampoco se esconde.


Si tu oído está entrenado para detectar autenticidad, “There Must Be Gold” es una parada obligatoria. No es una canción para todos, y eso es precisamente lo que la hace especial. Es para quienes entienden que la música puede ser un acto de fe, una forma de resistir, una manera de amar incluso cuando ya no hay a quién decírselo.


Peggy James no canta para llenar espacios. Canta para llenarlos de sentido. Y en este tema, lo logra con una elegancia que solo se alcanza cuando se ha vivido lo suficiente como para saber que el oro más valioso no brilla, sino que duele.




Comentarios


crindiesesiones.png
canalyoutube.png
homestudioB.png
radiopodcast.png

CR Indie

  • YouTube - Círculo Negro
  • Instagram
  • Facebook
  • TikTok

Horario: Lunes a Viernes de 9:00 am - 5:00 pm - WhatsApp: +(506) 8940 0344

Ubicación: Coronado,San José, Costa Rica, Dulce Nombre de Coronado.

Contacto

© Todos los Derechos Reservados - CR Indie Revista Audiovisual 2010 - 2025

bottom of page