Ray Of Light y la intensidad luminosa de “Best of Me”
- Diana

- 17 dic 2025
- 2 Min. de lectura

En el vasto universo del hard rock, pocas historias logran combinar la fuerza de la música con la fragilidad de la vida de manera tan conmovedora como la de Ray Of Light. Este proyecto germano-británico, nacido de la experiencia de dos miembros de la legendaria banda Frontline, se presenta como un cometa que atraviesa la escena con energía renovada y un propósito claro: transformar la pérdida en impulso creativo.
Su debut bajo este nuevo nombre, el álbum Salute, alcanzó el número uno en la lista de Amazon Bestsellers Rock en el Reino Unido en febrero de 2025. No es casualidad. Cada una de sus diez canciones irradia una positividad contagiosa, un deseo de renacer que se siente tanto en la composición como en la interpretación. Y dentro de ese conjunto, “Best of Me” emerge como una declaración de intenciones, un himno que condensa la esencia del proyecto.
La canción, cuarto sencillo del disco, se abre con un pulso firme y una producción que equilibra la potencia del hard rock clásico con un brillo contemporáneo. La voz de Gregg Cromack, recién incorporado como cantante principal, se convierte en el eje emocional: su timbre cálido y poderoso transmite vulnerabilidad y fuerza al mismo tiempo. Es como si cada verso fuera un recordatorio de que dar lo mejor de uno mismo no significa perfección, sino autenticidad.
El trasfondo de la banda añade una capa de profundidad imposible de ignorar. La muerte de Robby Boebel, guitarrista y cofundador, marcó un antes y un después en la preparación del álbum. En lugar de detenerse, los miembros sobrevivientes decidieron honrar su memoria con música. La llegada de Jörg “Warthy” Wartmann, guitarrista y productor, no solo completó el sonido, sino que aportó una nueva vitalidad que se percibe en cada acorde de “Best of Me”. El tema se convierte así en un puente entre la ausencia y la continuidad, entre la despedida y la celebración.
Musicalmente, la canción se sostiene en riffs sólidos y un estribillo expansivo que invita a corear. Hay un aire de esperanza que atraviesa la estructura, un optimismo que no es ingenuo, sino conquistado a través de la adversidad. Es el tipo de pieza que puede resonar tanto en un estadio lleno como en la intimidad de unos auriculares, porque su mensaje es universal: incluso en medio de la pérdida, siempre queda algo luminoso que ofrecer.
Ray Of Light no busca simplemente recuperar el terreno que alguna vez rozaron con Frontline. Su ambición es mayor: conquistar nuevos países, presentarse en vivo en Estados Unidos, Reino Unido y Europa, y demostrar que el hard rock todavía tiene mucho que decir cuando se interpreta con honestidad y pasión. “Best of Me” es la prueba de ello, un tema que no solo muestra lo mejor de la banda, sino que invita a cada oyente a descubrir lo mejor de sí mismo.










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