Vik Faded y la furia emocional de una generación: “Sansa Stark” como grito pop-punk desde la Costa Quebrada
- Diana

- 7 oct 2025
- 2 Min. de lectura

En un momento donde el pop urbano y la estética digital parecen dominar el panorama musical español, Vik Faded se planta con una propuesta que no busca seguir tendencias, sino canalizar emociones crudas. Sansa Stark, el single más potente de su EP No puedo más, es una declaración de intenciones: visceral, melódica y profundamente generacional.
Originario de Madrid pero con raíces cántabras que reivindica con orgullo, Vik Faded se inscribe en la nueva ola de artistas que han sabido fusionar el pop-punk con la sensibilidad urbana. Influenciado por nombres como Pole, Funzo, Marmi y Rouss, su sonido tiene la energía de una banda en directo y la vulnerabilidad de un mensaje enviado a las tres de la mañana.
Desde el primer acorde, Sansa Stark se siente como una descarga. Las guitarras rockeras no buscan nostalgia, sino empuje. El ritmo es ágil, casi urgente, y los versos urbanos se deslizan con naturalidad, sin forzar la mezcla. Hay rabia, sí, pero también una melancolía que se cuela entre líneas.
La producción de Mena Labib, el mismo detrás del éxito Secrets de Femi, aporta una dimensión internacional al tema. Cada elemento está calibrado para que la canción funcione tanto en auriculares como en escenarios abiertos. El estribillo tiene ese magnetismo que convierte una experiencia personal en un grito colectivo.
Lo más interesante es cómo Vik Faded utiliza el personaje de Sansa Stark como símbolo. No se trata de una referencia superficial a la cultura pop, sino de una metáfora de resiliencia, transformación y fuerza silenciosa. En ese sentido, la canción no solo habla de desamor, sino de reconstrucción.
Rodado en la Costa Quebrada, el videoclip dirigido por Victoria Ochoa Charlón no acompaña la canción: la amplifica. La elección de este enclave natural no es casual. Frente al mar, con cielos abiertos y tonos cálidos, la banda se presenta como parte del paisaje, como si la música brotara de la tierra misma.
La fotografía transmite una sensación de catarsis. No hay artificios, solo juventud, viento y guitarras. Es una imagen poderosa de lo que significa crecer, romperse y volver a empezar.
Lo que hace especial a Vik Faded no es solo su sonido, sino su mirada. En Sansa Stark hay una voluntad de conectar con quienes sienten que el mundo se les viene encima, pero aún tienen una canción para gritarlo.
Para quienes disfrutan descubrir música que no teme ser vulnerable ni intensa, este artista ofrece una propuesta que combina lo mejor del pop-punk con una sensibilidad contemporánea. Y lo hace desde su tierra, con una estética cuidada y un discurso que no busca likes, sino resonancia.










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