Amäth llega a La Cacería
- Leonardo

- hace 23 horas
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Con la fuerza de un proyecto que ha sabido transformar la vulnerabilidad en energía creativa. Su propuesta de rock en español se distingue por atmósferas intensas, letras profundas y una entrega escénica que busca conectar de manera honesta con cada persona. Tras años de evolución, experiencias compartidas con referentes de la escena y el respaldo de una comunidad que los impulsa, la banda se presenta en el festival en su mejor momento, lista para ofrecer una experiencia vibrante que trasciende lo musical y se convierte en catarsis colectiva. A continuación les compartimos una breve entrevista con la banda.

¿Cómo describirían el sonido y la esencia de Amäth a alguien que los escucha por primera vez?
Amäth es una banda de rock en español que combina fuerza, emoción y profundidad lírica en un espectáculo que transforma cada presentación en una experiencia vibrante. Amäth se convierte en una experiencia total: una mezcla de rock contundente, atmósferas densas, momentos íntimos y estallidos de dinamismo que conectan al público con su propio universo emocional.
Si es la primera vez que escuchan a Amäth, no lo hagan a medias, dejen que la música los golpee, que los incomode y sobre todo que los haga sentir. Este proyecto nace desde la lucha, desde lo más humano y vulnerable, pero también desde la fuerza de seguir adelante cuando todo pesa.
No venimos a ser ruido de fondo, venimos a conectar con cada uno, a recordarles que lo que sienten importa y que incluso en los momentos más oscuros hay algo que nos empuja a seguir.

¿Qué momentos o experiencias han marcado el camino de la banda hasta llegar a este festival?
Durante los últimos años, Amäth ha atravesado un proceso de evolución constante que nos ha llevado a consolidar una formación sólida y definitiva. Todo el trabajo, los cambios y la transformación vivida a lo largo de estos cuatro años convergen en este momento, llegando a este festival en nuestra mejor etapa.
En el camino, hemos tenido la oportunidad de vivir experiencias muy significativas: presentarnos en espacios públicos como el Parque de Coronado y el Teatro de Turrialba, así como compartir escenario con bandas que admiramos profundamente y han logrado cosas muy grandes en sus carreras como Heresy, The Movement in Codes y Gëntry. Además, tuvimos el honor de compartir tarima con la banda internacional Komodo.
Como adelanto exclusivo de nuestro próximo álbum, que verá la luz en septiembre, una de nuestras canciones cuenta con la participación de Raley, vocalista de Heresy, lo cual representa un hito importante dentro de nuestro crecimiento artístico.
Todo este recorrido ha estado acompañado por el apoyo y el cariño de quienes nos escuchan, asisten a nuestros conciertos y creen en el proyecto, así como de bandas hermanas y agrupaciones consolidadas dentro de la escena. Ese respaldo es lo que nos impulsa a seguir evolucionando, entregando siempre lo mejor de nosotros en cada presentación y dando el máximo en el escenario.
¿Qué significa para ustedes formar parte de un evento curado como La Cacería y cómo se sienten al compartir escenario con otros proyectos independientes?
Formar parte de La Cacería es estar en un espacio donde la música se siente genuina, donde cada proyecto llega con algo propio que decir y una identidad construida desde la independencia. Es un evento que reúne propuestas que vienen trabajando desde lo real, desde el proceso, y eso le da un valor distinto a todo lo que pasa en el escenario.
Para nosotros, compartir tarima con otros proyectos independientes tiene un valor enorme, porque entendemos lo que hay detrás de cada banda: el esfuerzo, la constancia, los cambios, las dudas y la decisión de seguir adelante a pesar de todo. Hay un respeto genuino por cada propuesta que forma parte del evento.
Además, tiene un significado especial coincidir con bandas cercanas a nosotros, como Juniperos, con quienes hemos creado un vínculo más allá de la música. Estos espacios también se sienten como comunidad, como una escena que se apoya, se impulsa y crece junta.
Ser parte de este festival es una oportunidad para conectar, para aportar desde lo que somos y para vivir un momento que va más allá de un show. Vamos con la intención de entregar una experiencia honesta, intensa y sin reservas, como siempre lo hemos hecho.
¿Qué esperan que el público se lleve de su presentación y cuáles son los próximos pasos que sueñan para Amäth después de esta experiencia?
Esperamos que cada persona que vea a Amäth se lleve algo más que un show. Queremos que conecten con lo que hacemos, que sientan la intensidad, la vulnerabilidad y la fuerza que hay detrás de cada canción. No buscamos ser ruido de fondo, buscamos generar un impacto real: que algo se mueva por dentro, que incomode, que libere, que haga sentir.
Nuestra música nace desde experiencias humanas profundas, si alguien sale de la presentación sintiendo que no está solo en lo que vive, que algo dentro de sí cambió, aunque sea un poco, entonces cumplimos nuestro propósito.
Después de esta experiencia, seguimos enfocados en lo que viene construyéndose desde hace tiempo, el lanzamiento de nuestro primer álbum en septiembre, un proyecto que define nuestra identidad y todo el camino recorrido. Paralelamente, continuamos trabajando en la producción de cada uno de los videos, porque creemos en el poder visual como parte esencial de la experiencia artística.
A futuro, soñamos con llevar nuestra música más allá de las fronteras y conectar con muchas más personas, construyendo una comunidad real, una familia. Para nosotros no existen “oyentes”, cada persona que conecta con Amäth es alguien con quien compartimos un sentir, alguien que vive, siente y libera junto a nosotros en cada canción, en cada momento de catarsis.











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