Chris Pellnat y la herida de “Banished”
- Diana

- hace 3 horas
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En Hudson, Nueva York, la música de Chris Pellnat se abre como un mapa de emociones que no teme mostrar sus grietas. Su nuevo EP Reign Down reúne seis canciones que exploran distintos matices de la vulnerabilidad, y entre ellas destaca “Banished”, una pieza que se atreve a poner en palabras y sonidos el desgarro de la exclusión y el amor perdido.
Lo primero que sorprende es la elección del vibrafono como eje melódico. Ese timbre cristalino, poco habitual en el rock y el folk, se convierte en el hilo conductor de un relato de rechazo. A su lado, el contrabajo acústico de Pete Toigo aporta profundidad y gravedad, mientras la batería de Bobby Sabella marca un pulso contenido, casi resignado. El resultado es un paisaje sonoro que oscila entre lo etéreo y lo terrenal, como si la música misma estuviera atrapada entre la esperanza y la desolación.
Las letras de “Banished” son directas y punzantes. “You tossed me up over a wall I can’t climb” abre la canción con una imagen de separación definitiva, y cada verso posterior refuerza esa sensación de haber sido expulsado de un lugar de pertenencia. Sin embargo, en medio de la tristeza, aparece un rastro de insistencia: el deseo de encontrar el camino de regreso, la súplica repetida de “Help me find my way back home”. Esa tensión entre la aceptación de la pérdida y la obstinación de la esperanza es lo que da a la canción su fuerza emocional.
Pellnat, además de su trabajo solista, es guitarrista en la banda The Warp/The Weft y parte del dúo Teeniest. Su trayectoria en la escena de Nueva York se caracteriza por la búsqueda de sonidos poco convencionales, incorporando clarinete, dulcimer y sintetizadores junto a los instrumentos clásicos del rock. En “Banished” esa curiosidad se traduce en un tema que, aunque profundamente triste, se siente fresco y distinto, capaz de atrapar al oyente en un espacio íntimo y reflexivo.
Para quienes buscan música auténtica, “Banished” es más que una canción de desamor. Es un testimonio de cómo la música puede transformar la experiencia del rechazo en arte, y cómo incluso en la herida se puede encontrar belleza. Chris Pellnat nos recuerda que la vulnerabilidad no es debilidad, sino una forma de conexión, y que en cada nota vibra la posibilidad de volver a casa, aunque sea a través del recuerdo.










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