DESU TAEM es un portal sónico hacia lo desconocido: un dúo padre-hijo que convierte el punk metal en una experiencia sensorial total.
- Diana

- 13 nov 2025
- 2 Min. de lectura

Hay canciones que se deslizan suavemente en tu día. Y luego está “Surfing the Event Horizon” de DESU TAEM, que irrumpe como una tormenta solar en tu sistema nervioso. Este proyecto norteamericano, formado por Shan (padre) y Nick (hijo), no viene a pedir permiso. Viene a reconfigurar tu percepción del rock con una propuesta que ellos mismos definen como Savage Retro Rock. Y créanme, no es un eslogan vacío.
Desde el primer segundo, el tema te lanza a un vórtice de distorsión y energía cruda. Las guitarras no suenan: rugennn. La batería no marca el ritmo: golpea como si quisiera abrir un agujero de gusano en tu pecho. Y la voz... la voz es un llamado desde el borde del universo, una mezcla de furia, ironía y una especie de sabiduría cósmica que solo se alcanza después de haber visto demasiado.
Pero lo que hace especial a DESU TAEM no es solo su potencia. Es su visión. Este no es el típico dúo de garage con riffs reciclados. Shan y Nick han construido un lenguaje propio, una alquimia entre el punk más visceral, el metal más abrasivo y una sensibilidad retro que evoca desde los años 50 hasta el sci-fi más lisérgico. Es como si The Misfits se hubieran estrellado contra un satélite soviético y hubieran renacido con sintetizadores y trajes plateados.
“Surfing the Event Horizon” es, en esencia, una metáfora sonora. El horizonte de eventos es ese punto sin retorno alrededor de un agujero negro. Y eso es exactamente lo que propone la canción: cruzar el umbral, dejar atrás lo conocido, y entregarse a una experiencia que no tiene marcha atrás. La producción es deliberadamente cruda, como si cada capa de sonido estuviera diseñada para erosionar tus certezas musicales. No hay filtros. No hay concesiones. Solo inmersión total.
Y sin embargo, en medio del caos, hay belleza. Hay una narrativa que se intuye entre los riffs: una historia de conexión intergeneracional, de rebeldía compartida, de amor por la música como lenguaje universal. Porque no es menor que este proyecto lo firmen un padre y su hijo. En un mundo donde las generaciones a menudo se distancian, DESU TAEM propone un puente hecho de distorsión, sudor y complicidad.
Si alguna vez pensaste que el punk metal no era lo tuyo, esta es tu oportunidad de desafiar esa idea. Pero te advierto: no es una escucha casual. Es una experiencia que te sacude, te desarma y, si te dejás llevar, te transforma. Y cuando termine, vas a necesitar un abrazo. O, mejor aún, vas a querer volver a sumergirte.









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