Orbital Resonance Dilemma: Rock sin fronteras, emociones sin filtro
- Diana

- 13 oct
- 2 Min. de lectura

Hay canciones que no se escuchan, se cruzan. Como un auto viejo en una carretera infinita, como un pensamiento que interrumpe el letargo de la rutina. “Medusa”, el nuevo tema del dúo chileno Orbital Resonance Dilemma, es exactamente eso: una sacudida inesperada, un guiño retro que despierta al oyente justo cuando el segundo café ya no hace efecto.
Sebastián Meneses y Franco Pavez no están aquí para encajar en géneros. Su propuesta nace desde otro lugar: el de las emociones crudas, los recuerdos musicales que marcaron generaciones, y la necesidad de crear sin etiquetas. En 2025 decidieron que su música merecía cruzar fronteras, y lo están logrando con una honestidad que se siente en cada acorde.
Orbital Resonance Dilemma no es una banda de rock tradicional. Es un laboratorio emocional donde conviven baladas dulces, riffs clásicos, guiños al metal y atmósferas progresivas. Pero más allá de los estilos, lo que une sus canciones es la intención: capturar los estados caóticos que provocan las relaciones humanas, y traducirlos en sonido.
“Medusa” es una joya garagera con alma de carretera. Desde el primer golpe de batería, el tema evoca esa energía cruda y despreocupada de los Ramones, pero con una vuelta de tuerca: un órgano “cheesy” que aparece como un personaje secundario en una película indie, y sintetizadores que se cuelan al final como si fueran el epílogo de un sueño raro.
La canción no busca ser épica. Busca ser efectiva. Y lo logra. Es fácil imaginar la escena que describe Sebastián: alguien al borde del bostezo, manejando sin rumbo, y de pronto este tema irrumpe en la radio. Cabeceo automático. Sonrisa involuntaria. El ritmo se mete en el cuerpo como un recordatorio de que aún hay algo que vibra.
La producción es sencilla, pero no superficial. Cada elemento está ahí para provocar una reacción. El tono vocal tiene ese aire de “no me importa, pero en el fondo sí”, y el arreglo instrumental juega con la nostalgia sin caer en el cliché. Es una canción que no se toma demasiado en serio, pero que deja huella.
En un mundo donde el algoritmo decide qué escuchamos, Orbital Resonance Dilemma se planta con humildad y convicción. No tienen una plataforma gigante ni millones de reproducciones, pero tienen algo más valioso: autenticidad. Y eso, aunque tarde más en llegar, siempre encuentra su público.
“Medusa” es una invitación a descubrir una banda que no teme mezclar lo retro con lo emocional, lo garagero con lo melódico. Es una canción que no busca likes, busca conexión. Y en ese sentido, es un pequeño triunfo contra la lógica del mercado.
Si sos de los que disfrutan encontrar música que no viene empaquetada, que se siente como una conversación entre amigos, Orbital Resonance Dilemma merece tu atención. “Medusa” es solo el comienzo de un viaje que promete curvas, paisajes y muchas emociones por explorar.










Comentarios